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Hay
tres líneas de trabajo: el trabajo sobre uno mismo, el trabajo
en relación con los otros, y el trabajo en conexión con
el trabajo mismo y uno mismo en relación con él.
A menos que una persona trabaje sobre sí misma,
la segunda línea del trabajo sigue siendo teórica e imaginaria.
El trabajo sobre sí trae todo lo que este trabajo enseña
prácticamente y es un punto de partida necesario. El trabajo sobre
sí nos ayuda a comprender de qué modo se puede vivir más
conscientemente en las cuestiones cotidianas. Por regla general, estamos
identificándonos continuamente. La vida nos conquista a lo largo
del día y nos extrae toda la fuerza consciente. Es necesario descubrir
algo en nosotros que impida que esto suceda, es decir, que los sucesos
de nuestra existencia nos extraigan toda la fuerza mediante la identificación
y la consideración interna.
Este trabajo dice que, debido a nuestra mecanicidad,
la fuerza nos es extraída por los estados negativos, por las preocupaciones,
la ansiedad, por todas las variedades de identificación. Por eso
se nos dice que debemos de recordarnos a nosotros mismos, deteniendo de
esta forma la pérdida de fuerza. Hacemos las cosas más estúpidas
como si tuvieran una enorme importancia y padecemos del mal de la humanidad
dormida, la identificación. Gurdjieff dice que es la peor enfermedad
del planeta y que cuando una persona está identificada, está
dormida, en estado de hipnotismo.
Una
de las principales ideas que Gurdjieff introduce es que el ser humano
es capaz de despertar por el acto del auto-recuerdo. Este acto produce
un choque, el primer choque consciente. Es mediante este choque que nos
apartamos del sueño hipnótico de la humanidad sobre la Tierra.
Este es el corazón de la enseñanza de Gurdjieff, pero también
son importantes todas las demás ideas que introduce este trabajo:
la observación de sí, el trabajo con las emociones negativas,
la sinceridad con uno mismo, la consideración interna, la teoría
de los topes, la imaginación, etc.
El
primer choque o recuerdo de sí tiene que ver con la forma de recibir
las impresiones que nos llegan. Se dice que hay tres tipos de alimento
para el ser humano: el alimento ordinario, el alimento del aire y el de
las impresiones. El trabajo enseña que a la máquina humana
se le da un choque mecánico a través de la respiración
y que es posible darle otro choque que no es mecánico. A éste
se le da el nombre de primer choque consciente y este choque es lo que
distingue al ser humano dormido, inmerso en la vida, dominado por las
influencias, del ser humano que comienza a despertar. La máquina
humana puede vivir sin que se le dé este choque consciente. Entonces
sólo sirve para el propósito de la vida orgánica,
al propósito de la naturaleza. Pero se dice que el ser humano ha
sido creado como un organismo capaz de auto-desarrollarse, capaz no sólo
de cumplir el propósito de la naturaleza, sino también a
otro orden de leyes. Pero esta acción sólo nos la podemos
dar cada uno de nosotros a través del esfuerzo consciente en el
trabajo.

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