La
identificación es una de las fuerzas más poderosas que nos mantienen
dormidos y nos alejan del despertar. Nos identificamos porque todo lo
hacemos de forma mecánica y poco consciente. Nos identificamos con nuestros
pensamientos, sentimientos y con cualquier cosa que ocurre en nuestra
vida.
¿Dónde
colocas la sensación de YO? El lugar donde uno pone la sensación de
YO más mecánicamente es el lugar donde uno más se identifica. Si pudiéramos
colocar esta sensación de YO plenamente en el "recuerdo de sí", no nos
identificaríamos, habría una distancia, un espacio. Pero esta acción
es un acto consciente, porque nadie puede recordarse a sí mismo de forma
mecánica. El recuerdo de sí es un acto consciente, una colocación consciente
del YO que requiere atención.
¿Qué
es la identificación?
La identificación es algo muy difícil de describir porque, debido a
la forma en que vivimos, nunca nos liberamos de ella al creer que es
la condición normal. La idea es similar a lo que se describe en la literatura
hindú o budista como apego a las cosas externas, tu empleo, la televisión,
la comida, o a las cosas internas, los pensamientos, las emociones.
En otras palabras, todas nuestras actividades están acompañadas por
una cierta actitud. Nos quedamos demasiado absortos en las cosas, perdidos
en lo que estamos haciendo, sin sensación de YO. Esto es identificación.
Comienza con el estar interesado en algo, te sumerges totalmente en
ello y dejas de existir.
Una
persona puede estar totalmente identificada con su estado interior;
puede sentirse deprimido o furioso y ser sencillamente su estado. Entonces,
su sensación de YO y su estado son una y la misma cosa. A esto se le
llama identificación interior. Está identificado consigo mismo. Su sensación
de YO está colocada en su estado de ánimo. Supongamos ahora que observa
su estado desde la distancia, la sensación de YO estaría colocada en
otra parte. Esto requiere, entre otras cosas, atención. La atención
nos pone en la parte más consciente de los centros. Cuando estamos identificados
con un estado interior y lo observamos, dejamos de estar automáticamente
identificados.
Algunos
ejemplos de identificación pueden ser:
-
Estar
identificado con la actividad que estás llevando a cabo, de forma
que no eres consciente de lo que sucede a tu alrededor. Ni siquiera
escuchas.
-
Haciendo
algo, te conviertes en la actividad y dejas de sentirte presente.
-
Identificación
con las emociones. Crees que estás deprimido y todo lo que sientes
es la depresión. Eres totalmente ese estado. Tu sensación de Yo está
en ello.
-
Cuando
vemos la televisión, sólo existe ella.
-
Sentimiento
de aburrimiento, identificación con uno mismo.
El
ser humano está dormido, en estado de hipnotismo y en este estado se
identifica con todo pensamiento que le atraviesa, con cualquier sentimiento
o humor, cualquier sensación o movimiento porque cree que la vida es
eso y que es una parte necesaria de ella. Ni siquiera conoce la posibilidad
de una separación interior o de una sensación diferente de sí mismo.
Cree saber y conocer quién es.
Después
de trabajar con la observación de sí por un período de tiempo tratando
de recordarte a ti mismo, pronto te darás cuenta que no te auto-recuerdas
y que además no recuerdas el recordarte a ti mismo. Te das cuenta que
la forma habitual es el olvido de sí. Esto es el mayor obstáculo
para dejar de estar identificado con algo o con nosotros mismos.
Trabajando
con la des-identificación:
Es
útil saber que cuando despertamos todas las mañanas tenemos cierta cantidad
de energía, probablemente bastante. En general, esta energía trabaja
por sí misma y nos hace actuar de una cierta manera en unión con las
asociaciones que marcan la mecanicidad. La cuestión es saber porqué
y cómo nos fuerza a hacer las cosas que hacemos y gastar energía en
cosas poco importantes. La identificación es lo que nos une a la actividad
o a los pensamientos o a las emociones. Por lo tanto, si podemos dejar
de identificarnos dispondremos de una mayor cantidad de energía para
utilizarla donde estimemos importante.
Cuando
hacemos un trabajo interno se nos dice que debemos esforzarnos conscientemente
y a diario hacia la no-identificación y esto puede ser realizado de
diferentes formas. Una de ellas es aplicar una escala a cualquier cosa
con la que estamos identificados, como por ejemplo trasladar la atención
hacia algo más importante. Para esto debemos de dilucidar qué es lo
importante de lo menos importante para ti, de forma que si pones tu
atención sobre cosas importantes te identificarás menos con las de menor
importancia. Esto puede ser el inicio de un esfuerzo consciente hacia
un objetivo interno. Para ello debo de ejercitar mi mirada y hacia dónde
la quiero dirigir.
La
observación de sí es la herramienta primordial de trabajo hacia la des-identificación
porque al hacerlo permanecemos separados de lo que estamos observando,
como si nos viéramos a nosotros mismos en un escenario. Podemos comenzar
a ver diferentes yoes en nosotros actuando de diferentes formas y con
una cualidad irreal; vemos que somos mecánicos. Aunque tengamos vislumbres
de esto, el poder de la identificación es tan fuerte que rápidamente
volvemos a creer que nosotros somos todos esos yoes que vemos.
Como
antes se ha dicho, una de las principales cosas con las que nos identificamos
es con los acontecimientos de la vida. La vida es una serie de eventos
y de estados. No son las cosas, la gente, los objetos, sino los eventos
los que ponen a estas cosas, esta gente y estos objetos en relación
con nosotros en tiempos diferentes. Un evento reúne los elementos, los
pone en movimiento y pasa. Por ejemplo, tu vecino puede ser alguien
a quién no conoces muy bien pero si te enteras que ha dicho algo malo
de ti, algo se pone en movimiento y sucede ya un evento entre tú y él.
Para
trabajar con la des-identificación con los acontecimientos de la vida
es útil preguntarse en qué acontecimiento estoy inmerso y si
estoy identificado con él. Esto te pone alerta y te puede ayudar a estar
menos identificado con el acontecimiento. De alguna forma, es necesario
recordar que Yo y el evento son dos cosas diferentes y para eso necesito
de una referencia estática dentro de mí. Debemos no-identificarnos con
el evento con el cuál estamos identificados, hacer un resumen de lo
que está ocurriendo, de forma que podamos sacar la "sensación de YO"
de dicho acontecimiento. Por ejemplo:
Momentos
de no- identificación:
En
este trabajo utilizamos la des-identificación como poderoso instrumento
que nos puede revelar una nueva sensación de YO, pero es un instrumento
que hay que desarrollar con su propio uso. Si estamos continuamente
identificados con todo lo que nos atraviesa es muy difícil la transformación
o la vislumbre de otra cosa. Es necesario que nos dividamos en dos,
es decir, que seamos capaces de observar nuestros estados. Si esta división
es posible, si conseguimos dividirnos entre el observador y lo observado,
comenzamos a ser capaces de cambiar la posición habitual. Esta es la
manera de liberarse de la prisión de sí mismo.
Cuando
estás en un momento de des-identificación puedes estar en un espacio
quieto, simple y centrado en ti mismo, consciente de los diferentes
yoes y de los acontecimientos que tratan de avanzar y capturar tu atención.
Es como tener un guardián invisible manteniendo este espacio entre tú
y la multitud (multiplicidad de yoes). A esto se le llama crear un "trabajo-estado"
como oposición de un "vida-estado". De esta forma, para experimentar
un momento de no-identificación es necesario ponerte a ti mismo en un
trabajo-estado a diario, desde dónde comienzas a crear la habilidad
de tener una acción que no venga de la mecanicidad y protegiéndote de
los estados poco deseables en los que de una manera u otra estarías
inmerso.
Hay
muchas maneras de hacer esto, incluyendo:
-
Recordar
tu objetivo interno e intentar auto-recordarte al mismo tiempo.
-
Recordar
las ideas del Trabajo.
-
Recordar
algo de lo que quieres estar más consciente en relación a alguien
o a algo.
-
Tratar
de ver a la gente y a los eventos de la vida a la luz del Trabajo.
En
este trabajo debe haber un gran contraste entre la vida mecánica y la
"vida-trabajo". Debemos entrar en la vida y pasar por tantos dramas
y comedias como nos sea posible para así acumular gran material en los
centros, una plenitud de experiencias, porque de otra forma el contraste
necesario entre la vida y este trabajo no es posible. Una persona que
no conoce nada de la vida ve escasa diferencia entre la vida y el trabajo,
carece de base de contraste o de tensión de contrarios en ella. Es decir,
toma la vida y el trabajo en la misma escala.
Recuerda
que el esfuerzo hacia la no-identificación debe ser realizado primero
con los momentos más fáciles. Como dice Ouspensky: "no puedes aprender
a nadar si caes al mar durante una tormenta. Debes aprender en aguas
quietas. Entonces quizás si vuelves a caer serás capaz de nadar."
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