Página de inicioEl trabajo
     La Ley de Tres es una de las dos leyes fundamentales de nuestro universo. Esta ley gobierna la creación o la manifestación. Nada puede llegar a ser, nada puede suceder, sin la conjunción de estas tres fuerzas. Una o dos fuerzas a su libre albedrío no producirán un resultado. Esto significa que no puede haber creación sin leyes. Algo que aparezca bajo la Ley de Tres comienza en ese mismo momento su existencia. Por lo tanto, todo lo que está en creación está bajo ciertas leyes y nada que haya sido creado es libre. Las tres fuerzas son las siguientes:

  1. ·Fuerza 1ª , Activa o Afirmadora.
  2. ·Fuerza 2ª , Pasiva o Negadora.
  3. ·Fuerza 3ª, Neutralizante o Reconciliadora.


   Se puede decir que la Fuerza Activa es la fuerza que actúa, la Fuerza Pasiva es sobre lo que estamos actuando y la Fuerza Reconciliadora es lo que permite la interacción de las otras dos fuerzas. La combinación de las fuerzas reactante, reactiva y catalizadora en la química es un ejemplo general de la interacción de estas tres fuerzas. El hecho de que los catalizadores no sean utilizados por las reacciones químicas de las que forman parte y su método de permitir que ocurran dichas reacciones de forma invisible, son características generales de la 3ª Fuerza.

   Es muy importante comprender que estas fuerzas no son objetos, sino que son invisibles. Los pensamientos y los deseos son un buen ejemplo de estas fuerzas. Las fuerzas actúan a través de las cosas. Esto significa que el mismo objeto puede tener diferentes fuerzas actuando a través de él en diferentes procesos. Por ejemplo, podemos construir una casa con una pieza de madera, podemos dar fuego a esta misma pieza o podemos golpear a alguien con ella en la cabeza. Así, las tres fuerzas siempre tienen que ver con la relación particular entre los objetos.

   Cuando queramos empezar a observar estas tres fuerzas, debemos comenzar por nosotros mismos porque es la cosa más cercana y constante que tenemos que observar. Y la única forma práctica para observar las tres fuerzas en nosotros mismos es intentar y hacer algo, esto es, intentar e imitar o personificar una de las tres fuerzas. Psicológicamente hablando, la Fuerza Activa es lo que uno quiere o desea, un propósito u objetivo y la Fuerza Pasiva es la que se resiste a estos esfuerzos. El estudio de estas dos fuerzas es, al principio, suficiente debido a que es imposible observar la 3ª Fuerza hasta que podamos observar primero la 1ª y la 2ª Fuerza. Incluso, el estudio de una sola requiere no sólo que intentemos llevar a cabo algo, sino que también recordemos que estamos estudiando una fuerza determinada. De esta forma, se requiere que nuestra atención sea dividida. No podemos observar una fuerza si estamos identificados con ella.

   Debemos recordar en todo momento que estamos intentando estudiar algo muy sutil. No intentes observar la 3ª Fuerza porque al principio es algo inútil. Trabaja con la 1ª y la 2ª Fuerza. No puedes ver la 2ª Fuerza a menos que veas la 1ª. Es la 1ª Fuerza la que hace que la 2ª aparezca. En lo que se refiere a tu deseo, si no tienes un propósito, si no quieres nada, la 2ª Fuerza no aparece. Generalmente, las personas no conocen ni siquiera la 1ª Fuerza en ellas mismas, esto es, ni siquiera saben lo que quieren realmente ni tienen un propósito claro.

   Una de las razones por las que tenemos tanta dificultad en comprender las Tres Fuerzas es que tendemos a ver una sola fuerza en todo. Pensamos que la fuerza es una y tendemos a ver meramente una fuerza en todo lo que sucede, en cualquier manifestación o evento. Lo atribuímos a una fuerza. En un evento solo vemos una fuerza actuando. Cuando difícilmente distinguimos una fuerza, lo único que podemos hacer es observar, observar y observar.

   Las Tres Fuerzas siempre actúan, no sólo cuando creemos poder verlas. Si hay una lucha sucediendo dentro de nosotros mismos entre el "sí" y el "no", algo puede aparecer con ello y actuar como 3ª Fuerza, reconciliando dicha lucha, sucediendo algo como resultado de ello. No necesita que sea el Trabajo. Éste será la 3ª Fuerza cuando resolvamos el dilema siguiendo lo que el Trabajo nos enseña. No podemos escapar de la Ley de Tres, pero podemos elegir situarnos bajo una mejor o peor influencia.

   Por ejemplo, podemos estar luchando para no entrar en la charla innecesaria acerca de otra persona. Podemos tener éxito en esta lucha si recordamos que estamos intentando estudiar las diferentes fuerzas. Podemos tener éxito si recordamos las ideas sobre los alimentos (comida, aire e impresiones) y la pérdida de fuerza. Podemos recordar que esto es la Segunda Línea del Trabajo. O podemos tener éxito simplemente porque tenemos una actitud de "no entrar en la charla innecesaria". En último caso, sería conveniente comprender por qué estamos intentando no entrar en la charla mecánica.

   Es difícil responder a preguntas como "¿es ésta la 1º Fuerza, ésa la 2ª y aquella la 3ª Fuerza?" porque no las podemos verificar. Pueden que sean o puede que no. Uno debe centrarse en algo práctico, en tratar de comprender simplemente una de estas fuerzas para uno mismo, explorando y verificando.